
La forma de trabajar y la estructura de clase van a variar. Los contenidos son más teóricos y tratamos que se puedan aplicar en la práctica musical diaria. La programación es muy extensa y variada. Ofrecemos un resumen de lo que trabajamos en este nivel:
1. RITMO: Progresivamente introducimos conceptos como pulso, acento, figuras, compases simples, compuestos... Seguimos practicando, como en cursos anteriores, el dictado rítmico, la capacidad de improvisación y la creatividad. Los alumnos deben valorar y reconocer la importancia de todos estos contenidos para una correcta práctica musical.
2. EXPRESIÓN VOCAL Y ENTONACIÓN: Colocación de la voz, respiración, postura, estructuras melódicas, acentuación, agógica, matices, intervalos y acordes, y dictado melódico (que va a adquirir progresivamente mayor importancia).
3. AUDICIÓN: Discriminar y reconocer auditivamente todos los conceptos trabajados, además de diferenciar e identificar timbres, estilos, obras concretas, instrumentos, estructuras rítmicas y melódicas...
4. LECTURA: Llegan a conocer todas las figuras y las notas (escritura convencional), hasta llegar a una lectura fluida en clave de sol y clave de fa en cuarta.
5. TEORÍA: Conforme vayamos avanzando aparecerán contenidos teóricos que iremos asimilando con la práctica. Algunos de estos conceptos son: puntillo, ligadura, alteraciones accidentales y propias, escala, modo mayor y menor, el relativo, acordes tonales...
6. INSTRUMENTACIÓN: Vamos a trabajar temas polifónicos que interpretan con los instrumentos de láminas, y con los propios instrumentos. El objetivo en este nivel es perfeccionar la habilidad en la técnica y desarrollar el oído armónico para la interpretación y audición de obras colectivas, así como la improvisación.
7. DANZAS: Trabajamos danzas colectivas de progresiva dificultad, donde cada uno se responsabiliza de su papel dentro del grupo. Utilizamos recursos extras como cintas, gorros, palos, pañuelos..., que harán más divertidas y complicadas las coreografías.