La mítica BLUES MACHINE volvió al Biribay Jazz Club con un programa lleno de fuerza. La sala se volvio a llenar para disfrutar de esta formación que puso los dientes largos a más de uno. Esta vez no quisieron fotos. Ya se sabe, EL ÉXITO atonta a los músicos y sobre todo al fotógrafo de turno que se le pasó usar la cámara. Eso no ocurrió con LOS HOMBRE DE CACO que en su reencuentro con el público mostraron su mejor sonido dentro de una arquitectura sólida y solvente. Caco no tuvo que apagar ningún fuego y hasta el fotógrafo dejo su empanada y disparó varias veces el FLASH
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